Aclaraciones y condiciones
Para que cada encargo avance sin malentendidos, dejamos por escrito cómo entendemos los plazos, las revisiones y los límites de cada etapa. Estas notas no sustituyen un presupuesto cerrado, pero evitan interpretaciones distintas sobre lo que incluye cada fase.
El primer boceto que enviamos es una propuesta de composición y encuadre, no una versión acabada. En esta fase se ajustan la pose, el fondo y la atmósfera general. Los cambios de color o de rasgos faciales se comentan aquí, antes de pasar al entintado o al color final.
Cada encargo incluye dos rondas de ajustes sobre el boceto aprobado. La primera ronda cubre correcciones de proporción y expresión; la segunda, detalles de color o textura. Las peticiones nuevas que cambien la composición aprobada se presupuestan aparte, porque implican rehacer parte del trabajo.
El tiempo indicado en cada encargo cuenta desde que se confirma el boceto inicial, no desde la fecha del pedido. Si necesitas una fecha concreta para un regalo o un evento, indícalo al escribir: ajustamos la agenda según la carga de trabajo del mes y te confirmamos si es posible.
El retrato personalizado se entrega para uso privado: imprimirlo, enmarcarlo o compartirlo en redes personales. Si quieres usar la ilustración en un producto comercial, una portada o una publicación, necesitamos acordar una licencia específica antes de empezar el encargo.
Las obras digitales se entregan en JPG de alta resolución y, si lo pides, en PNG con fondo transparente. El archivo editable en capas no se incluye por defecto; si lo necesitas para futuras modificaciones, indícalo al encargar y lo sumamos al presupuesto.
Para un retrato fiel, necesitamos al menos una fotografía nítida y bien iluminada del rostro. Si envías varias imágenes, indica cuál prefieres como base y cuáles sirven solo de referencia para el gesto o la ropa. Las fotos borrosas o con poca luz limitan el parecido final.
Trayectoria del estudio
Cada encargo de retrato, cuaderno o serie de bocetos sigue un recorrido que va de la primera conversación a la entrega final. Aquí tienes la cronología concreta de las etapas, los tiempos habituales y los hitos que marcan el avance de un trabajo.
Semana 1 · Encargo y referencia
Revisamos la foto o la idea que quieres convertir en ilustración, hablamos del estilo (lápiz, acuarela, tinta o digital) y del formato final. Te confirmo plazos, materiales y el siguiente paso antes de empezar a dibujar.
Semana 2 · Boceto inicial
Dibujo un boceto en bruto donde se ve la pose, el encuadre y la distribución de los elementos. Este es el momento de pedir cambios de composición o de expresión; después el trazo se vuelve más definido y cuesta más ajustar.
Semana 3 · Desarrollo del acabado
Aplico la técnica elegida: capas de acuarela, entintado con plumilla, lápiz de color o pinceles digitales. En esta fase cuido los detalles de luz, sombra y textura que dan carácter al retrato o a la escena del cuaderno.
Semana 4 · Revisión y entrega
Te envío una vista previa para que valores el resultado. Si hay algún detalle menor que pulir, lo corrijo en esta ventana. La entrega incluye el archivo digital en alta resolución y, si el encargo lo contempla, el original en papel.
El calendario orientativo de cuatro semanas funciona para la mayoría de retratos personalizados y series de bocetos. Si el proyecto es más grande, como un cómic breve autoeditado o un cuaderno completo, cada etapa se alarga y lo pactamos por escrito antes de empezar. Los retrasos suelen venir de esperar la aprobación del boceto; por eso te aviso con claridad cuando necesito tu visto bueno para continuar.